Una verdad
Aun te quiero, aunque el sentimiento esté gastado,
Será que no eres la misma y yo en mucho he cambiado.
No te escribo como antes, ni me das tus sonrisas,
De esas que saben a cielo y alivian heridas.
La verdad, me he dado cuenta que nuestro amor se apaga,
Que tratando de excusarnos opacamos las miradas.
Y cuando quise llorar, no encontré tus brazos
Y cuando quisiste hablar, solo hallaste mi rechazo.
Los dos volvimos éste amor, como una prenda remendada,
Que al no saber salvarla, dejamos entonces de usarla.
Guardaste en ti mil te quiero con los que me alimentabas,
Y yo no supe expresarme, por lo que te lastimaba.
Qué ironía fue creer, ser el uno para el otro,
Ambos fuimos los causantes de este amor de sollozos,
Que fundimos al principio en un cariño sin reposo,
Y que hoy vemos fallecer, como huella borrada por el polvo.
Aún te quiero, y aunque el amor no sea el mismo, sigue vivo
Y aun tiembla mi cuerpo cuando estás al lado mío.
La verdad es que te escribo con un grito angustiado,
¡no mates el amor que como rosas sembramos!
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