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Mostrando las entradas de abril, 2017

Sinfonía de un espacio vacío

Hoy vivo aquí, a kilómetros de lo que antes llamaba hogar. Una silla amarilla, un televisor de veintiún pulgadas, una mesa descascarada y un techo que no alcanzo se vuelven ojos y me observan, como quien vigila mis actos. Son las doce del mediodía y me aferro a la cama. El teclado de mi laptop obedece a mis manos mientras escribo sin saber el motivo ni aquello que realmente busco. Unos audífonos en mis oídos me acercan a Silvio, a Aute y a Milanés, y floto simplemente… Entonces, el espacio vacío de ese alguien que se quedó en algún lugar empieza a pesar más que todo el concreto que me rodea. Una lágrima nace en mis ojos al escuchar Qué hago contigo de Silvio. ¿Habrá alguien que entienda lo que causan las canciones? Pueden elevarnos en sus notas hasta el rincón más lejano de la vida, o desenterrar memorias antiguas con una precisión devastadora: te apedrean el alma o la acarician como plumas haciendo cosquillas en los nervios. Tanto tiempo escribiendo y yo envejezco, pero mis letras no...

Aquí estoy, con tu espacio vacío

Aquí estoy, detrás de no sé qué. Aquí estoy, embriagado del ayer, escapando de todo… menos de ti. Aquí estoy, aunque quisiera no estar simplemente. Aquí estoy, sin quererlo, dependiente del presente. Aquí estoy, mojando el alma sedienta con tus recuerdos, borrándole días a un calendario viejo que cambia sin cambiar, que siempre es el mismo. Aquí estoy, mendigándole un respiro más a tu aliento, que desde donde estés me mantiene vivo; como un pez lejos de su río, como un niño aprendiendo la soledad entre juegos. Aquí estoy, esperando que el tren llegue a su próxima estación. Y aunque en todas te encuentro, sigo esperando una donde tus ojos no me dejen caer otra vez en el dolor. Mientras tanto… aquí estoy, medio vivo, medio sonriente, medio feliz, medio consciente. Medio… porque todo en mí es la mitad de lo que era antes de tu ausencia.

Moriré si no estás

Sí, moriré cuando tu olvido me susurre al oído, cuando tu boca pronuncie un adiós definitivo. Moriré cuando tus pasos decidan esconderse de mi camino, o cuando el “después” se rehúse, otra vez, a unirnos. Sí, moriré si no vuelvo a verte en mis ojos, si se borran tus huellas de mi cama, si tu buen humor no viene a rescatar mis enojos, y si tu silueta deja de aparecer en las mañanas. Moriré, porque sin ti soy un cúmulo de huesos movidos por nervios, química y ansiedad; un par de manos inertes que aprendieron a escribir versos, y una boca reseca de tanto besar la soledad. Sí, moriré si no ocupas tu lugar en mi alma, y si en vez de ti encuentro otra melancolía. Porque sin ti, la vida es una camisa demasiado grande para este cuerpo flaco de sonrisa desvanecida.

Carta

Al leer la presente, tal vez no entiendas el motivo de por qué tomé la decisión que aquí escribo. Y es que llevo en mí tanto que no sé describir, una bulla silenciosa que perturba mis sentidos. Al comenzar la relación todo era distinto: al amor y a la razón solíamos unirlos. Tus sorpresas repentinas saciaban mi alegría, y juramos ante un altar amarnos toda la vida. Todo estaba bien, hasta hace un año… me oías si tenía algún reclamo. Los domingos por la mañana salíamos a pasear y andábamos descalzos en la orilla del mar. Pero cambiaste de trabajo por una mejor economía, alejándote de mí y de nuestros sueños, aquellos que nos dieron fuerza en tiempos de desierto, y se ausentaron las caricias, contagiadas de rutina. Ya hace mucho ni cruzamos miradas, y los días han tornado el hotel en nuestra morada. Tú te acuestas agotado sin siquiera un buenas noches, y yo finjo dormir, ocultando mil reproches. Pero hoy esto se acaba. Sé que estaremos mejor los dos, y no quier...

“TE AMO TANTO, PERO ME SIENTO TAN SOLA”.

Juan es un muchacho de apenas veinte años. Hace dos decidió unir su vida con Mariana, la chica del barrio que lo cautivó, hasta dejar atrás su soltería y convertirse en esposo. Cuando la conoció, ella tenía quince años y cursaba la secundaria. Él le llevaba flores y cartas de enamorado, hasta que un día sus miradas se encontraron. Le preguntó, con voz temblorosa, si quería ser su novia, y ella respondió que era amor a primera vista. Abrazos y besos sellaron aquel inicio, y así comenzaron meses de compañía. En uno de esos encuentros, Juan decidió el destino: le propuso un matrimonio repentino. Ella lo pensó un instante, y luego aceptó, y el amor pareció iluminar sus caminos. Pero el tiempo siguió su curso, y ya nada era igual. Él, absorbido por el trabajo; ella, cada vez más sola. Los gestos se hicieron escasos, la ternura distante, y la rutina ocupó el lugar de lo que antes era amor. Un día, en medio de la distancia, llegó una carta. Letras claras, pero carga...

Dosis de optimismo

No hay mañana, para alguien que vive sin esperanza, ni existe posible, para quien se siente vencido antes de la batalla. Como no hay cadenas para quien abraza la verdad, Ni fronteras que detengan a los que buscan la libertad. No existe vientos que remuevan piedras firmes, Ni corrientes que dejen un hogar cimentado, en declive. No hay tiempo que sepulte el recuerdo de un buen ayer, Ni consejos de libros que lleguen pronto a envejecer. No existe dolor eterno, para los que creen en un cielo, Ni sufrimiento que no enseñe a levantarse de un tropiezo. Como no puede haber muerte, donde no hubo vida, Ni obra de arte, si antes no existió el artista. El amor no llega si no lo antepuso una decepción, Ni existiría perfección, si no hubiera error. Todo sabe mejor con una dosis de optimismo, Pues después de cada fin, aparece un nuevo inicio.

Ángel criatura

Te imagino con juguetes en el patio de la casa, E imagino tu llanto despertando mis mañanas. Te imagino corriendo por los juegos del parque, De la calle en que ahora camino con tu madre. Te imagino, mientras acaricio el vientre Que aumenta su tamaño con los inevitables meses, Te imagino y no me canso de hacerlo, Pues tu eres el pedazo de dos cielos. Pequeño ser que creces lentamente No hay segundo que no pases por mi mente, Se enmudecen mis palabras al sentirte, Ángel Criatura que mi presente reescribes. Y te sigo imaginando, aunque todavía no naces, Ya me veo amarrando las agujetas de tu zapatos antes de clases, Quizá no pueda darte riquezas, ni palacios; Sólo prometo acompañarte en cada uno de tus pasos.

Un amor distinto

Hay amores que viven de sueño en sueño, Hasta despertar y ver que nada fue cierto. Amores de un día o quizá de un momento, Que se olvidan que amar es mas que un pretexto. Hay amores con celos, que te llevan al fracaso, Que hasta se adueñan por completo de tu espacio. Amores sin frenos que terminan en locura, Que desconfían de todo, fabricándose dudas. Hay amores disfrazados de tiernas ovejas, Y por dentro llevan lobos en busca de presas. Amores que se ocultan para que no los descubran, Y engañan sin dar importancia a quienes lo censuran. Hay amores; pero ninguno comparado al mío, El amor que te ofrezco es un amor distinto. Tal vez sencillo, pero verdadero amigo, Es el amor que tu amor en mi ha sumergido.

El mundo... tú

Una lágrima en tus ojos es el cielo entristecido, Un paisaje opacado, es tu llanto resentido. Una risa de tus labios es la tierna primavera, Y el olor de tus cabellos, es la rosa en mi pradera. El silencio de mi boca, es un te quiero escondido, Un soldado cobarde, es mi cuerpo cohibido, Un oleaje de mareas, es mi vientre al sentirte Y una lluvia que no cesa, es mi vida en tu ausencia. Como el canto de un ave, es tu voz cuando me habla, Y tus brazos son la almohada, donde mi alma descansa. Tus labios el destino de algún beso prohibido, Y tu amor es el milagro que enamora mi destino.

Dime cómo

Cómo escapar de este amor que me lleva a extrañarte, Cómo decirle al corazón que deje de amarte Si el corazón es un musculo sin razón. Cómo llevarte menos en mis horas, Si mis sentidos te adoran, Cómo ocultar lo que hablan mis ojos, Si cada día me haces mas falta. Cómo destruir el sueño que tu imagen construyó, Si se ha convertido en la madeja de mi ilusión. Cómo cerrar los ojos sin encontrarte, Cómo borrarte de mi mente, si hasta de ella te adueñaste. Cómo calmar mis mañanas que desean verte, Y no quieren despertar si no te sienten. Cómo sacarme las ganas de acariciarte, Cómo me arranco éste amor que no quiere olvidarte.

Contrastes

Un día al mirar tu presente querrás volver al ayer, Y me hurgarás en los poemas que alguna vez te dediqué. Un día te sentirás tan sola y al verte envejecer, Me llamarás por todos lados, mas ya no responderé. Vendrá el día en que solo en tus sueños me tendrás, Y al despertar, tu crueldad hacia mi recordarás. Entonces te dolerá el haber despreciado mi querer, Y buscarás mis rastros, pero ya no me encontraré. Pero mientras, me aborreces a causa de tu altivez, Y de tu orgullo insensato que te hará padecer. Y humillas mi nombre delante de todos Pero pronto el destino te bañará de sollozos, Y cuando llegue el día de tu desazón, Mi corazón ya albergará una nueva ilusión, Y al buscarme tus ojos por todas partes, Entenderás que nadie mas como yo pude amarte.

Perdóname

Perdona si no soy el principe azul que tanto soñaste Aquel que esperabas con ansias que llegase Perdoa si soy humano y no santo, Sé amar y odiar sin haberlo estudiado. Perdona si sufriese de amnesia y olvidase mis promesas, Si dejase que la soledad estúpida cerque tu puerta. Si dijese: no te quieron aun cuando mienta, Si no estuviera a tu lado, cuando el sol no amanezca. Perdóname si soy yo, y no te invento un superhéroe, Prefiero ser como soy, a disfrazarme de algún cuento, Tengo enormes desaciertos y también algunos miedos, Pero de algo nunca dudes; que mi amor sí es sincero.

Amor sin vida

Amor perdido, amor sin vida, a ti te pido que revivas, Que me quites de encima, estos clavos que asesinan. Regresa rápido al pasado e intenta rescatarme, Que estos días aquí abajo, me han cortado hasta el aire. No hay luz, no existe agua, ni ventanas para ver el panorama, E conocido “amigos” que de frente te sonríen y detrás te apuñalan. Pues son gusanos de tierra que devoran, de los pies a la cara. Ten compasión de mí, amor sin vida; recuerda que un día fui tu morada. No pensé que al enterrarte, a tu lado me enterraba, Sólo quise safarme del dolor que me causabas Y hoy tres metros bajo tierra, te ruego : ven a salvarme Porque aquí donde estoy, hace mas frio que en marte. Me arrepiento el haberte liquidado aquella noche Como olvidar aquella flor que rechacé sin razones, Y esas manos frías que pedían solo un poco de calor, Las que no abracé, por miedo a un falso amor.

Llevarte a mi lado

No me culpes si te digo entre gritos que te amo, Si te busco día y noche tan solo para mimarte Si te miro demasiado mientras  me estás  hablando, Ni si te cubro de abrazos al ver la hora de marcharte. No te enojes, si dibujo en las paredes corazones, Es mi forma de expresar y no intento molestarte. No me juzgues  si me río al mencionar tu nombre, Ni si empiezo a temblar, cuando mi piel logra rozarte. Sé bien aquello que en la calle hablan de mí, Que nací anticuado, tan imperfecto  para ti. Que mi amor no es para siempre, y solo te haré sufrir, No están enterados que te has convertido en mi razón de reír. Dejame amarte y demostrarles que están equivocados, Que la vida sin amor, es una guerra sin soldados, Que si el mundo va cambiando, él seguirá intacto, Y que aunque nos tilden de locos, nos seguiremos amando.

Peregrino

Soy aquel viajero que anda sin banderas, ni fronteras, Mi amiga es la soledad, que va conmigo sin dar tregua. Mi equipaje, es la experiencia que en el camino adquiero, Y mi punto de llegada, es el nuevo inicio a diario en mi sendero. Viajando voy, por lugares perdidos, lejanos y errantes, Pues un día decidí dejarlo todo y emprender éste viaje. Del ayer recuerdo haber tenido tantas propiedades, Pero cansado de eso, dejé todo eso desperdiciarse. Gracias al azar he vivido muchas experiencias, Las que dejaron, rasgos de dolor y alegría sin duda. Con las que aprendí que lo espontáneo es mejor que lo planeado, Pues no hay tiempo que perder, mientras el mundo sigue andando. De ciudad en ciudad, estoy buscando un motivo, Un amor como el mío, con vocación de peregrino, Que ame el vaivén que la vida y los días nos regalan, Un amor que de todo, sin importar el mañana.

14 de Febrero

14 de Febrero y en las calles no se deja de escuchar un "te amo" de los labios de los que saben amar. y se oyen las promesas que surgen después de un beso, y hasta una declaración acompañada de un verso. 14 de Febrero y dos palomas en el parque que se besan, hoy se unen el mar con la luna, el amor y la poesía. 14 de Febrero y en la plaza muchas parejas se aman, y observan abrazados, lo hermoso de la vida. hoy los corazones sólo se visten de rojo amor, y las ciudades son testigos de la muerte del rencor. se llena cada espacio, con canciones y musas, que da vida a las historias, que ha mucho ya alumbra. 14 de Febrero y el ocaso esparce su aroma, los sueños se encienden, más que las estrellas, y la noche se hace el refugio de dos personas, que se entregan en un beso el alma y vida entera.

Mujer de mi futuro

Te escribo esta poesía, para que estés enterada, Que aunque no te conozca, vives dentro de mi alma. Sé que un día vendrás, no sé de dónde, ni cuándo, Como un milagro aparecerás, a cambiar mi llanto en canto. Te escribo, preguntando al presente cómo serás, Y si en tus horas libres, también en mí pensarás. Sin en tu futuro incierto, tú me tienes incluído, O tal vez no has decidido aun nada sobre tu destino. Como regalo inesperado, llegarás a mi vida, Y así te apropiarás de mis encendidos días. Beberé de tu boca y comeré de tus manos, Aquel sentimiento que sobrepasa lo humano. Y ruego a mi futuro que apresure tus pasos, Porque mis sueños y yo, te estamos esperando. Y aunque tal vez te tardes, no dejaré de esperarte, Para darte mi amor y a tu lado quedarme.

Viento

Viento, cuéntame qué es de la vida de ella, Por dónde se esconde, la mas hermosa princesa. Pues hace tanto, que no veo en el cielo; su estrella. Y de los pasos que un día seguí, ya nada queda. Quiero que le lleves en tu paso, este corto poema, Recordándole que sigue vivo, aquel que la espera. Y aunque los meses pasaron, no he dejado de quererla, Por lo que aún abrigo la esperanza de volver a verla. Y dile también, que moribundo y demacrado sobrevivo, Que destinado a morir, desde una pocilga le escribo, Que la enfermedad que llevo, es mas temida que el sida, Que solo ella es la cura para mis taciturnos días. Y por último, dile al oído, que todavía la amo, Que recuerdo el pasado de aquellos días abrazados, Que me devuelva el amor que hoy lo tiene secuestrado, Y las ganas de sonreir, que se han ido alejando.

Qué eres amor

Qué eres amor, que das vida y que matas, Que me llevas al cielo y luego al infierno. Qué eres amor, que traes llantos y risas, Que primero curas, y luego causas heridas. Qué eres amor, que caigo en tus redes, Y una y otra vez; haces de mí lo que quieres. Qué eres amor, que enloqueces y das cordura, Que me asfixias y luego me ayudas. Qué eres amor, que de ti no hallo respuesta, ¿Eres acaso mentira disfrazada de verdad? Qué eres amor, que si te llamo y te busco no estás, Que eres calor cuando llegas, y frío cuando te vas. Qué eres amor, que estás dentro de las miradas, Que entras por mis poros hasta llegar al alma. Qué eres amor, que adhieres enemigos, Que rompes fronteras y treguas las guerras.

Sin ti

Sin ti, soy un muerto más en vida Kilómetros de desiertos sin salida; Una incógnita buscando su respuesta, O un arco iris sin color, ni belleza. Sin ti, soy un mendigo buscando  comida, Un peregrino que usa de hogar cualquier pocilga. Soy un foco destinado a apagarse poco a poco, Una fruta que se pudre, carcomida por el polvo. Sin ti, soy un niño con miedo a la oscuridad, Un cero a la izquierda, sin principio, ni final, Una pared que la humedad devora, Una canción sin melodía, ni notas. Sin ti, soy un criminal condenado a muerte, Un recuerdo hecho cenizas en la mente; No soy mas que el silencio de la nada, Un soldado en la guerra sin su arma. Sin ti, soy un pingüino  en Sudáfrica, Como un ave encarcelada en su jaula, Aquella hoja esperando ser escrita, Y mucho más, si no supiese que me amas.

Amor sin explicación

He perdido todo; desde saber quién soy, hasta el tono de la voz, No me queda nada, solo ésta oración para darte; Junto a un vacío  inexplicable, con ganas de llenarse, Y acomodado a mis letras; el corazón que no di antes. He tratado solo, y me encontré con el suelo, Probando algarrobas que despreciaban los cerdos. Pero hoy vuelvo a ti, anhelando ser tu siervo, Con un perdón en los labios, que traspasa silencios. Es que me diste tanto, y yo te di miserias, Me brindaste alegrías y te devolví tristezas, Y a pesar de eso, tu gracia posaste en mí, Al levantarme en tus brazos, cuando iba a morir. Comprender tu amor; es bajar las estrellas, O intentar llegar al sol en una noche en vela. Es encontrar el finito del infinito universo, Y convertir la existencia en un casual invento. Es procurar contar las arenas que lleva el mar, O lograr que todos los buenos sueños, se hagan realidad. Es sembrar un clavel en medio de un árido desierto, O construi...

Me quedas tú

El senamhi me recuerda que mañana no habrá sol, Que el invierno será crudo, y hay que tomar precaución. Mientras, las noticias informan la baja del dólar, Y de más guerras que en el medio oriente se asoman. El horóscopo me depara un día de pésima suerte, Y un siquiatra me diagnosticó: “desquicio de mente” Agricultores anuncian una posible escazes de arroz, Y científicos aseguran que el mundo se partirá en dos. Pero me quedas tú; que eres mi primavera todo el año, La mejor noticia que toda la vida he esperado; La paz que cambia mi tempestad en tranquilidad; Y fuente de agua viva que apacigua toda ansiedad. Y es que contigo, no hay horóscopo, ni mala suerte, Pues eres mi presete y mi lógica, aunque me llamen “demente” Mi bonanza, cuando parece que todo irá a acabar; Y mi refugio, aunque el mundo llegase a su final.