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Mostrando las entradas de octubre, 2018

Mi Insomnio lleva tu nombre

El insomnio no me deja dormir. Doy vueltas en la cama. Prendo la TV, hago zapping… no encuentro nada. La apago. Pienso en ti. En tu silueta dibujada en el lado derecho de mi cama. Y te imagino pidiéndome que te ayude a desvestirte, que te abrace antes de dormir. Una lágrima tras otra humedecen mis ojos. No puedo evitarlo. Es otra noche sin ti, y mi alma lo sabe; mi cuerpo lo confirma cuando el frío de la noche lo roza. No es suficiente verte solo un par de horas al día, para luego despedirnos y volver a mi rutina vacía… sin tu presencia. “¿Qué puedo hacer conmigo?” me pregunto. Si estaba tan acostumbrado a llenar mi soledad de ti, de tu sonrisa. Ahora que te fuiste con tus cosas, no puedo sostenerme ni a mí mismo. Mis culpas y mis pensamientos están destruyendo mis noches. Te amo —te digo mirando el espacio intacto que solías ocupar—. Y hablo como un niño, como te gustaba. Pero es inútil. No estás. No me escuchas. Soy un manojo de lágrimas que se ahoga abrazando lo poco que qu...

Habitar el dolor

La mejor de las curas, en tiempos donde las cicatrices se rehúsan a atenuarse, es aprender a habitar el dolor que deja el recuerdo de quien lo provocó. Solo si se aprende a convivir con el dolor, se aprende también a comprender la vida en su totalidad. Porque venimos al mundo causando dolor a quienes más nos aman, y nos vamos dejando el mismo eco suspendido en quienes quedan. El dolor es tan nutritivo como la alegría repentina. El dolor es tan instructivo, si uno aprende a mirarlo más allá de su apariencia inmediata. El dolor existe para recordarnos que nada es permanente, que cuanto más nos aferramos a algo, más larga se vuelve su factura. Y un día, cuando las lágrimas ya no encuentren cauce, quizá nos encontremos, al borde del camino, con una sonrisa inesperada que nos diga: “Valió la pena sufrir, gritar y morder en silencio el dolor.” Porque se aprende más en carne propia que a través de las experiencias ajenas. Solo acariciando el dolor podemos aprender a valorar ...