El nombre que te nombra
Ansiedad. Sueño. Hambre de historias que se repiten en mi cabeza. Párpados adormecidos que no se cierran. Otra noche que se hizo día en mis ojos. Mi cerebro teje telarañas interminables: posibilidades de todo, dolor, espasmos, muerte. Y el nombre de alguien, como un sonido que rechina en lo enmudecido de mis sentidos. Ese nombre, dueño de mi ansiedad, de mi sueño, del hambre de mis párpados, de esta noche, de mi cerebro desprendido de la realidad, de las telarañas del dolor, de los espasmos y de mi muerte cada noche en el insomnio que te nombra.