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Mostrando las entradas de septiembre, 2014

Peregrina de mis sueños

Me enseñaste a reír con una lágrima en los ojos, que lo bueno no solamente es exclusivo del cielo, que amar es un milagro improvisado y que mi suerte tiene nombre, y es el tuyo en mis labios. Me enseñaste a sentir las nubes en tus brazos, que un beso es entrega y no deseo alborotado. que el amor se hace fuerte con las pruebas y que el mundo es un paisaje silencioso en tu cuerpo. Me enseñaste a sobrevivir con mis miedos, que lo malo es pasajero y lo bueno es extranjero, que si sigo tus pasos encontraré mi futuro y al amor que hace de dos destinos uno. Me enseñaste que el presente es un puente al a después. que una rosa lleva espina por mas bella que se vea y que un te amo se enciende con los actos, y se apaga si ellos dicen lo contrario. Multiplicaste el amor , mientras restabas el dolor, sumando puntos a amarte abandonando la razón, fuiste guía y maestra en mis días de ignorancia y hoy eres peregrina de mis sueños de mañana.

Letras desechables

Quiero escribirle un poema a la magia de tus ojos, Pues enciende mil estrellas a mis sueños silenciosos. Quizá no te has dado cuenta lo que dice mi mirada, Y si es así, es posible que no entiendas mis palabras. Hoy quiero escribirle, al labial de tu boca; Pues hace que mis inviernos se conviertan en gloria. Aunque mis labios jamás te lleguen a rosar, Y aunque éste verso al final tú llegues olvidar. Hoy quiero jugar a escribirle un poco a tu corazón, tal vez así decidas incluirme en tu interior. mientras espero que sólo escuches mi voz, aquella que se esconde en este verso sin valor. Hoy simplemente intento escribir para ti, Sin porqués, ni cómos, sólo te quiero escribir. Aunque sé que el que dirán no tardará en asomarse, Este es el principio y final de mis letras desechables . “si tuviera que obsequiarte algo que lo diga todo, Te regalaría un instante del silencio de mis ojos”

Por si lo dudas

En verdad te quiero, Aunque suene a lo mas falso que hayas escuchado, Ya no importa convencerte que lo siento. En verdad te quiero, Y es un sentimiento vano hoy que no te tengo. La distancia es el viento que agiganta el fuego, lo escuché tantas veces, y recién lo entiendo. En verdad te quiero, que estaría dispuesto a romperme el ego, que si te lo explico, termino en enredos. En verdad te quiero, aunque no haya tiempo para prender sueños, puedo construirnos un cielo en infierno. En verdad te quiero, y digo en verdad para romper tus dudas, aunque mis palabras hoy no sean la cura. En verdad te quiero, mi pequeña luz de lentes oscuros. Tú mi tierno día, y yo tu verdugo. En verdad te quiero, Aunque me haga daño quererte a lo loco, de este único modo y al margen de todos… En verdad te quiero .

Letras descartables

Siempre te quise, cada segundo y cada centímetro, cada respiro en tu oído, con cada enojo y en cada sonrisa, con tu dulzura y tu apatía. Siempre te quise; aunque lo hice mal Fue lo mejor que hice. Siempre te quise; cuando tu piel se hacía una en mi piel. Siempre te quise, aunque quise odiarte también Siempre te quise con mis imperfecciones y mis estupideces, Con lo que soy y lo que quise ser, y disculpa si en esto, soy malo también; Pero no encuentro otra manera de decirte: que a pesar de mí y de los demás... Siempre te quise.

Seguiré

Aunque ya no exista quien lea mis poemas, seguiré escribiendo; aunque la musa de mis versos no me quiera, seguiré escribiendo. Aunque mis ojos dejen de mirar el sol, seguiré escribiendo, porque ni siquiera la ceguera impedirá que escriba lo que siento. Y si me cortan las manos, en mi mente seguiré escribiendo, seguiré tejiendo historias, quizá las mías o las de alguien más. Porque aunque las letras se apaguen y se extingan las ideas, me encerraré en un cuarto y seguiré escribiendo. Y el día que me muera, mi historia terminará; dirán: “¿Qué fue de aquel que murió escribiendo?” O quizá ni un gato llegue a recordarme, pero de algo estoy seguro: moriré escribiendo. No, no soy poeta como Pablo Neruda o César Vallejo, y tampoco hace falta serlo para decir lo que siento, porque basta un lápiz y un papel en blanco para escribir un “te quiero” o quizá un “te aborrezco”.

Simplemente versos

Versos que caen como hojas deshojadas de mi alma, versos pequeños, para ti mujer que no me amas; Letras silenciosas que toman vida y te hablan, del aquel sentir que a mi corazón abarca. Versos con imagen de un pasado, un ayer que hoy se muere marchitado. Versos, sin presente, y sin un futuro que aun no hallan su lugar en el mundo.. Versos simplemente, simples versos la voz de un te odio o de un te quiero. Versos, aves mensajeras que salen del interior, en busca de ese alguien que escuche su voz. Versos empuñándose en un vulgar papel, que soporta que le charle de mi querer. Versos, fragmentos de mí entre letras que al pasar los años mantendrán su vigencia.

Especie extraña

Ya te he dicho que me gustas, como me gusta el manjar o la luz de la luna, Y aunque no me hayas respondido y nunca lo hagas, no importa saber: que no hay lugar para mí en tu alma. Ya he jugado a ser tu dueño en mi cama, cuando un sueño me mentía, creando esperanzas. Y me he caído de cara, cuando la realidad me despertada, recordándome: que sólo soy un ave en busca de su casa. Y he deseado tu locura tan exquisita e irreverente, la he querido ver deslizándose en mis manos suavemente. Y he creído ser también, aquel que habita en tu mente, el que despierta aquella ternura que en ti duerme. Y aunque nunca sea el que quieres tú que sea, seguiré estando aquí, mientras dure esta quimera. Y seré la specie xtrania que te robe una sonrisa, O aquél niño cursi que continúe trazando rimas.

Aquì estoy

Aquí estoy yo con las manos amarradas, intentado desahogarme procurando que mis letras viajen a donde puedas escucharme, no se si estás lejos, no sé si te encuentras cerca, solo sé que no hay distancia para este amor que me enreda.

Nuevamente solo

Y yo, que ya te había incluído en mi futuro, he aprendido contigo que en la vida nada es seguro. Y yo, que me había prometido no darme ya a la soledad, hoy caigo en sus lazos, rendido y sin poderla evitar. De qué me sirve ahora tantos te quiero entre letras, o es que el amor es un lobo escribiendo poemas, O será que todo esto sólo fue una simple quimera, que me deja ciego luego de enseñarme las estrellas. Te aseguro por Dios, que algo grande sentí, algo grande, como lo es ahora éste mi sufrir. Y no es mentira, si digo que ese algo me hizo vivir, de que serviría mentirte, si ni aun así vendrías a mí. Y yo, que aposté lo que tenía a lo incierto, hoy paso del purgatorio al mismo infierno. Y yo, que caí tantas veces en el mismo hoyo, ya no hallo la manera de no sentirme tan solo.

Nuestro amor

Nuestro amor, es igual que el agua de un río cristalino, que va abriendo su paso por los baches del camino. Es maná divino que el cielo nos ha obsequiado, el que crece en nuestros corazones enamorados. Nuestro amor es la lluvia que riega nuestras almas, con agua bendita que alimenta la esperanza, de vernos algún día muy cercano, cara a cara, y repitamos aquellas frases que del cariño emanan. Nuestro amor, es el árbol que no conseguirán podar, aquel árbol verde donde las aves amantes se suelen amar. Es la puerta de entrada hacía un nuevo paraíso, donde nos perdemos y olvidamos los peligros. Nuestro amor es el águila, que no sabe de fronteras, es el bullicio que dice más cuando da treguas. Es la noche templada de Aguascalientes y la brisa de Lima cuando el verano está ausente. Nuestro amor: eres tú y también soy yo, es este sentimiento que antes fue ilusión; Es saber que tú me quieres y que yo te estoy queriendo, es el destino incierto que aun no conoce su sendero.

Cada dieciocho

Cada dieciocho del mes, el calendario trazará un arco iris entre tu risa y mis ojos. El sol se vestirá de gala festejando con nosotros, y seré aliado del tiempo para llevarte conmigo, a investigar ese mundo, donde el invierno es amigo. Cada dieciocho del mes, las flores adornarán las calles llenándolas de color, y el perfume de tu cuerpo las roseará de su olor. El calor de un te quiero calentará nuestra lumbre, y con la melodía de tu voz llegaremos a las nubes. Cada dieciocho del mes, observaremos crecer el amor que hemos sembrado, y seguiremos soñando, como aquel primer instante, en el que tu amor y el mío se unieron sin pensarlo, e invitaremos ala luna a ser parte de nuestra locura. Cada dieciocho del mes, una estrella se unirá a la constela, denotando en sus figuras nuestro amor como perla. Y serás tú quien siga compartiendo mis miedos y dudas, luciérnaga que no se apaga y que a mi oscuridad alumbra

Mi propuesta

Propongo incinerar toda clase de armamento mortal que por décadas ha desangrado a la humanidad, y así ver menos muertes nacidas de la violencia y de las absurdas guerras por agrandar las fronteras. Propongo un océano sin manchas de petróleo que asesinan lentamente al mar y su tesoro. Romper los tabúes, unir culturas sin racismo, y extinguir los fanatismos que nos ponen en peligro. Propongo calles seguras, sin tener que huir de alguna, niños sobreviviendo en un refugio de ternura. Propongo una nueva TV que no nos venda perdición y políticos que hablen menos y entren más en acción. Propongo soñar sin mirar el tiempo que se va, y entregar lo mejor de uno a quien no lo pueda regresar. Propongo darle fin a la indiferencia que separa la tierra y hacer de todas las naciones una sola bandera. Propongo un mundo mejor, donde gobierne el amor, sin envidias que alimenten nuestra autodestrucción, ni disputas triviales por ser más que alguno, pues todos somos viajeros de este ...

Paloma herida

Disfruté de tus furtivas sonrisas, que terminaron en sufrir, de tus primaveras, que jamás supieron cuándo llegó su fin. Disfruté de tus manos infinitas, antes cálidas y vivas, hoy cautivas del invierno que dejaron tus heridas. Bebí de tu cactus, que se secó en otros suelos, de aquel maná exquisito que brotaba de tu cuerpo, del cual ya no queda nada, pues decidiste dejarme, ignorando que sin agua tampoco sobrevive el ave. Pero te fuiste y compartiste tus placeres con otros, sin notar que terminarían hundiéndote en sollozos. Y volviste a quedarte sola, nuevamente sola, sola como un delfín perdido en un mar sin olas. Y pensar que durante años disfruté toda tu miel, pues yo era aquel panal que abandonaste al ayer. Y hoy regresas de nuevo aquí, mi paloma herida, y te doy de beber, apagando mi agonía.

Que Alguien Me Diga

Que alguien me diga: ¿por qué el miedo se ríe por mi calle? ¿Por qué los niños ya no juegan libres en los parques? ¿Por qué tantos caminan sin mirar que, a sus costados, hay madres pidiendo ayuda para hijos desamparados? Que alguien me diga: ¿dónde se escondió la justicia fugitiva, la que reclaman a gritos las víctimas del terrorismo? La que vaga agonizante entre el dinero y el poder de aquel que, por tener riqueza, todo lo puede obtener. Que alguien me diga: ¿qué hay de aquellas mujeres ultrajadas, si las cicatrices siguen abiertas en sus almas? Porque a veces el pasado pesa más que el presente, y basta un recuerdo para desangrar la mente. Que alguien me diga: ¿en qué suburbio habita la alegría, aquella que perdieron niños y mujeres algún día? Aquella que podríamos revivir con una simple sonrisa y que asesinamos a diario con la indiferencia de nuestras vidas.

Elegía del solitario

¡¡No te vayas, sirenita, hacia otros mares!! ¡¡No te vayas, amor mío, hacia otros lugares!! Te esperan tiburones al acecho, y al querer volver quizá no encuentres mi lecho. ¡No huyas, mariposa, de tu nido!, aún tus alas no conocen el abismo. No marches por caminos desconocidos, donde la miel termina envenenando el olvido. ¡Ven a mí, inquieto corazón aventurero!, hambriento de placeres fugaces y sin frenos. Descubre en mí el calor del sol en el invierno y la magia de vivir sin sobrevivir a medias. Y me gritas un adiós tan lejano como el cielo, tan cobarde como los guerreros de mis miedos, aun sabiendo que muero con cada letra de tu adiós, y no das marcha atrás mientras se extingue mi voz: ¡¡No te vayas, sirenita, hacia otros mares!!

Este invierno

Es invierno afuera, y yo intento derribar mis paredes, embargado por el vacío que dejaron tantas pieles mustias. Con ganas de cerrar los ojos y no abrirlos jamás, de ignorar que aún existe un futuro esperándome allá afuera. Es invierno afuera y aquí la angustia me desborda, camino en círculos, imaginando mil derrotas. Nadie sabe el desdén que estoy sintiendo, pues con una sonrisa falsa puedo fingir que estoy contento. Es invierno afuera, mientras la soledad gana la batalla y los sueños, por los suelos, se marchan sin esperanza. Nadie viene a auxiliarme, y lloro de impotencia, pues mientras llueve afuera, me desangran las tristezas.

Volar por ti

Mientras la ausencia nunca tenga la razón, habrá un “te amo” que no caduque bajo el sol. Mientras mi espacio siga siendo tu espacio, seremos uno y también dos. Mientras mis labios guarden besos para ti, mientras tu boca no se canse de decir que existen mañanas en el alma capaces de viajar más lejos que el sol. Puedo volar por ti. Puedes llegar a mí. Podemos crear mundos paralelos hechos de futuros y sueños, donde no exista la soledad. Mientras me extrañes, siempre habrá una razón para un después, para un quizá y una canción. Mientras cenemos, crecerán más nostalgias, las mismas ganas de amarte hasta el final. Puedo volar por ti. Puedes llegar a mí. Podemos crear mundos paralelos hechos de futuros y sueños, donde no exista la soledad.