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Mostrando las entradas de diciembre, 2014

Mis letras gritan más fuerte que mi voz

Quizá  la mejor forma que tengo de resumirme  sea escribiendo, dicen que es la forma mas efectiva de desahogo, Sólo sé que te escribo porque mis letras gritan más fuerte que mi voz, Porque aprendí a restar el tanto hablar y a sumar el escribirte. Así fue como todo empezó detrás de unas letras… tú y yo.   Los días fueron pasando y tú incluyéndote más a mi vida, a mis pensamientos, sumándole sueños a mi futuro, y haciendo de mi presente el más bonito y acogedor de todos los presentes. Y yo fui colándome en tu presente, en tus miradas, y en tu familia. Contigo no sólo hallé la compañía que necesitaba, sino hallé la mejor de las compañías… tu tierno corazón. Y mientras los días pasaban… me abrigaste el alma y me acurruqué a tus brazos, tanto que me acostumbré… y ahí decidí quedarme. Tú me aceptaste con mi orgullo, con mis miedos, con la pobreza de amor que había en mí... pero sobretodo con mis arjonadas, que se asomaban entre un si y un no. Y yo te acepte co...

El amor y la estupidez

Son como primos hermanos, Líneas de un plano cartesiano. El amor es el vestido mas usado, Y la estupidez el botón roto de aquel vestido. Juntos, son la amalgama del gin yan Una mezcla de sobredosis de sal. El amor es descendiente del odio, Y la estupidez nieta de una patética ternura. Los dos son brújulas sin manecillas, Golpes de olas que se encuentran cuando se evitan. Los dos son suicidas, cuando nos asesinan, Los dos fueron creados juntos, Arrullados por el Dios que hizo este mundo. Los dos van vestidos de pecado y de gloria, El uno te enamora y el otro te lo cobra El uno te engaña con su verdad telaraña, Y el otro te sonríe, mientras te clava una estaca. El amor y la estupidez Como dos almas en un solo cuerpo, Como un loco sin ayer Como yo, y lo que por ti siento.

Amor esquizofrénico

Yo la quería, tanto, un poco mas que a mi mismo. Hasta que ella decidió no quererme y rompió mis sueños, yo la quería como se quiere una rosa en primavera o como anhelas el sol cuando el frio te hiela. Fue mi cuerpo su guarida y el suyo mi pecado favorito. Pero como todo termina y cuando se acaban las letras del poema o del cuento uno comprende el inicio. Mi calendario aumentó días por ella, juntos solíamos consumir la tristeza del otro, Juntos fuimos uno, juntos fuimos dueños, cómplices y testigos sin tregua. Esos juntos que antes escribían mis letras, hoy suenan a ninguno. El amor se le cayó en el camino, y olvidó echarme con él. O tal vez lo hizo y yo ni cuenta me di cuándo fue. Ya es tarde para arrepentimientos, aunque es mejor pedir perdón que decir: aquí nada pasó. Quizá nunca estuvimos hechos el uno para el otro, quizá fuimos dos locos, llamando amor a algo parecido. Pero sigo pensando que yo la quería, de todas las maneras que existen, con locura y con calma, c...

Amor Inoxidable

Valeria vivía a una cuadra de mi casa. Nos conocimos desde pequeños,  recuerdo que mi madre a veces cuidaba de ella, cuando su mamá tenía que  trabajar. Ella nunca conoció a su padre; dicen que murió en un accidente  semanas después de que ella naciera, pero esa es otra historia, y quiero  ahondar en la nuestra. Ella me atrajo desde adolescente, recuerdo la vez en  que nos fuimos de paseo en primavera, cuando justo su salón y el mío fueron  al mismo lugar, fue una coincidencia. Ella era una chica muy linda, pero tímida,  un poco huraña diría yo, sólo a veces se le veía hablando con alguien. Hasta  que un día de tanto mirarla descubrí que me gustaba, y se lo dije mas de una  vez, pero siempre me rechazaba, lo hacia como quien dice: “no me molestes y  punto”. Nunca me resignaba tan fácil, sería cuestión de tiempo, eso imaginaba.  Durante toda la secundaría yo intenté en vano algo con el...

Amores Extraños

-Julián quiero confesarte que no sé que sucede conmigo, pienso en ti al por  mayor, y esto que siento… se va haciendo más grande… Julián recibía un mensaje de texto a su bandeja de entrada de alguien que le  confesaba lo que sentía por él. Él pensó que sería un error, vio el número de  quien lo recibía, y se le hizo familiar. Aun las dudas lo rondaban, Era Leo su  compañero de claces en el instituto. por lo que respondió: -Qué te sucede Leo porqué me escribes así, te has confundido, verdad? Ni  bien mando el mensaje su bandeja recibió otro -Sí loco, es una broma, jajaja sólo así me harías caso en responder- - Ahh ok me asusté, entonces todo está bien, ok bye- escribió respondiendo  Julián al ultimo mensaje. Pasaron los días, de mañana en el instituto a encontrarse con Leo se hablaban  normalmente, Julián había decidido no darle importancia al incidente del  mensaje. En casa unas semanas...

El primer amor

Lucas Tenía 14 años, cruzaba el segundo grado en la secundaria de una  escuela de Villa El Salvador. Un adolescente con sueños de superhéroe, tímido  al hablar, pero dócil de hacer amigos, de apariencia delgada y sin mucho  atractivo para las muchachas de su entorno. Transcurría el medio año escolar entre el mes de junio y julio, una tarde  cualquiera como la casualidad lo amerita. Él con su uniforme escolar pantalón  negro y camisa manga corta blanca, caminaba como de costumbre por los  pasadizos del pabellón donde quedaba su salón, mirando a todas partes,  buscando disimulado, la mirada de Andrea, una chica mediana de estatura 16  años que cruzaba el mismo grado que él, pero en otro salón. Él desde hace  meses atrás ya la había rondado con la mirada, ya se había averiguado su  nombre completo, donde vivía y si tenía o no enamorado. Él sospechaba que  ella olía sus intenciones, c...

El amor entre otras cosas

En mi adolescencia, me entró el bicho extraño de ser escritor, mientras otros chicos de mi edad, mataban su tiempo en ir a fiestas, juegos de Internet u otras diversiones, Las letras y yo vivíamos un apasionado romance, empecé escribiendo dos o tres frases nauseabundas. Confieso que nunca fui un tipo intelectual en la escuela, y menos ahora, sólo me gustaba escribir, con mis mas de 500 faltas de ortografía y sin importarme para ese entonces la sintaxis, que no sabía ni lo que era, sólo escribía para no hablar mucho, escribir para hacer sobrevivir el alma, escribir para mí. Recuerdo que el amor o por lo menos lo que yo llamaba “amor”, me jugó mas de una vez muchas malas pasadas, experiencias que fueron inspiraciones de mis primeros poemas que repetían la misma secuencia de palabras cada dos líneas. Aun tengo el recuerdo borroso de esos días, todos pasamos por esa etapa donde todo mundo te gusta y para todo el mundo tienes una frase que según nosotros es precisa, Ya h...

La vida y su locura

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Posdata: La locura no está en vivir, sino en seguir sintiéndose vivo.

"DESDE MI PLANETA"

Este es mi invento; este es mi infierno y mi sendero; Son: doce para la una, y en la lucidez de mi desvelo... te escribo. Desde este colchón gastado y con las paredes blancas-grises medio sentado, medio echado; pero completamente dispuesto. Es aquí, cuando nadie sospecha lo que hago, mientras duermen. Y aquí me burlo del sueño, con un ojo abierto; Mientras un cumulo de letras van y también vienen; yo me en-rumbo a soñar con los ojos despiertos. Así, sólo así, es como realmente prefiero soñar, el viaje es largo y el peligro latente; Aunque hay quienes de tanto viajar, se volvieron dementes, Pero más vale; ser un loco soñador, que una imagen sin color. Desde mi planeta, acurrucado a mis letras… te escribo, Como el anónimo NN que pertenece al olvido; Con la simpleza de un loco peregrino andante, que abraza el azar, como quien abraza el aire.

HERIDAS DEL ALMA

Una ventana oxidada, con vidrios empolvados. La misma mirada frágil, con anemia de libertad. Dibujando un ave en la luna, olfateando el aire de los demás; Queriendo ser el ave en esa luna; o cualquiera andando. Martha, Juana, María, Lucía, Francisca o Isabel; Es la misma, con las mismas marcas en la piel; Y las mismas heridas del alma, que ni el alcohol cicatrizó; Causadas por una mano, que un día entre carias la amó. Ella, con la que limpian el piso, como si fuera inservible, Mientras que la indiferencia le surte una bofetada sin piedad, Que vale por dos, por veinte, por cien que suman miles; Silencios de un mundo mudo por propia voluntad. Ella, que es tu madre, tu hermana, tu prima o tu vecina, La que dice “todo esta bien”  agachando la cabeza Para no hacer notar sus cicatrizadas heridas. Ella sólo te pide a gritos en su silencio: NO seas cómplice de la indiferencia.

Unos segundos de ti

Cerré los ojos unos segundos; y cuando lo abrí… Tu mirada penetrante, con la calidez de sol, se estampó a quema-ropa en mis ojos. Unas manos suaves como el tisú se amalgamaron a mi piel de otoño; Lo demás, no lo recuerdo. Me volví medio sordo; me volví medio ciego. Y en mi sordera auditiva, y en mi ceguera visual; Te oí y también te vi, Y me enamoré de poder verte y oír. Me enamoré de los segundos de tu risa, de mis ausencias, acompañadas con tu melancolía. Me aletargué con la luz que desprendía de tu ser. Y aún medio ciego y medio sordo, me enamoré de escucharte y de poderte ver.

Y para ti...

Para la vida… una dosis de optimismo; Para el vaivén de los futuros inciertos. A  la melancolía… los recuerdos sin olvido, que con una pestañeada, pueden calmar tormentos. A la realidad… toneladas de fantasías, para crear sueños en mañanas sin mañana, Al lunes le regalaría un viernes de risas; Y al domingo otro domingo de esperanza. A tu soledad le entregaría mi compañía, para amortiguar todas las horas que asesinan. A tu alegría… a tu alegría simplemente… todos mis días, para que con ellos, haga lo que quiera tu sonrisa. Y a tu piel, le regalaría… mis mapas enteros, que conducen al secreto mas escondido que tengo. Y para tu presente, está perfecto mi presente, para fabricarnos juntos un planeta sin ayeres.