Aquí siguen mis letras
Tal vez mañana nadie recuerde mi nombre, ni estos versos escritos en noches interminables. Tal vez el tiempo termine cubriendo de polvo cada palabra que alguna vez me salvó del abismo. Pero aquí siguen mis letras, resistiendo conmigo. Aquí siguen, como pequeñas pruebas de que alguna vez sentí demasiado, de que amé aun cuando dolía, de que sobreviví escribiendo. Porque mientras otros aprendían a olvidar, yo aprendí a desahogarme entre poemas. Y aunque muchas veces dudé de mí mismo, estas letras fueron el único lugar donde siempre pude decir la verdad. Así que si algún día alguien pregunta quién fui, no miren mis errores ni mis derrotas: lean mis poemas. Porque ahí permanece intacto todo lo que alguna vez fui capaz de sentir.