Bendita Noche Gris
Esa noche fue tan mía, como tuya
Y también fue de la casualidad
Yo no apostaba a esa noche ni un real,
La rutina era la misma, como la luna taciturna.
La misma luna que casi nunca se ve,
Pues nubes negras la visten de gris,
Y en su traje de noche es invisible y sin ser.
Bendita noche gris en la que te vi.
Yo regresaba de algún lugar sin nombre,
Lo mismo hacías tú por tu parte.
Con la coincidencia de la noche me cercaste
Y te vi como una joya de oro en medio del cobre.
Y me hallé como un manojo de nervios,
sin saber si dar un paso adelante o atrás.
Un impulso conocido me acerco a tu cuerpo;
una palabra con un gesto antecedió a tartamudear.
Luego, casi al final; pude hilvanar unas frases;
Eras tan igual y diferente
por WhatsApp,
Ni el Facebook, con las fotos pudo mostrarme:
Esa mirada tierna y cálida de ciudad y mar.
Esa noche fue tan tuya, mía y del azar.