Pequeño amor, breve y apasionado
Son la 1:41 de la madrugada y aquí estoy pensando en ti de una forma automática, y mientras lo hago, todo lo demás se multiplica por cero. Esta sensación conocida de desaparecer, me recuerda a los momentos que nuestros labios, manos y cuerpos se juntaban a escondidas y nada al rededor nuestro importaba. Me hiciste sentir tan rebelde, como un adolescente desafiante ante lo normativo. Y creo, que es eso lo que me tiene aquí, pensando en ti, el echo de recordar cómo me sentía contigo. Descubrí ese miedo exquisito de sentirse descubierto. Estos días he pensado y repasado en mi mente, esa sensación que me dejaste de creerme invencible. Sé que escribo tanto, cuando pude haberlo resumido en un "te extraño," disculpa que no te lo diga a la cara, nuestros orgullos no se llevan bien. Y quizá no me leas, y quizá ya estás siguiendo tu vida y quizá es lo mejor. Pero si alguna vez pasas por aquí, sabrás que te escribí estas letras. Jamás olvidaré que alguien mucho menor que yo, logró remover sensaciones e inventar otras que nunca había sentido. Inyectaste a mi vida dosis inmensas de adrenalina, ternura y pasión, Tanto que como droga, me comenzaba a volver dependiente. Lo siento, siento si el destino fue un hijo de puta y no nos colocó en el tiempo y lugar correcto. Quizá nuestro destino, era solo ser pasajeros furtivos, pero sí voy a confesar que, duele que no haya durado más. Y duele un carajo ahora mismo el imaginar la probabilidad de que otro te toque, que otro babea esos labios, ese cuello donde estampé mis besos. Lo siento, si no fui libre para luchar, si no coincidimos en más que solo placer. Tú tendrás todas las historias que te quedan por vivir aún, y yo, me seguiré haciendo viejo, pero con todo lo que me hiciste sentir te volviste eterno. Quizá como una anécdota o un recuerdo loco que el tiempo quiso que fuese breve.
Bueno, me voy despidiendo no de ti, sino de mis ideas de creer tocarte, de creer que al amanecer vendrás y podré besarte a escondidas, de mis ilusiones de tenerte y ser uno nuevamente. Me consumen tantas cosas como la pasión que dejaste pendiente en mí y que solo te pertenece a ti, pero que tendrá que acostumbrarse a saborear tu recuerdo y morderse las ganas. Adiós pequeño amor, breve y apasionado.
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