Soy de ella

Sí, soy de ella.

De ella que no existe del todo,
pero aun así enamora.

De ella que amanece
vestida en otros cuerpos,
como si jugara a esconderse
detrás de cada aurora.

De ella que regresa
en silencios que nunca descansan.

Sí, soy de ella,
porque de alguna forma también me pertenece,
aunque jamás lo sepa.

Aunque juegue a volverse invisible.
Aunque a veces parezca otra cosa.
Aunque incluso ella
deje de ser ella.

Soy de ella,
como la soledad pertenece a la ausencia.

Sí, soy de ella:

ceniza de estrella,
promesa aplazada,
mi refugio y mi condena.

Soy de ella…
solo de ella,

de esa que nunca termina de quedarse
y aun así siempre vuelve.

Soy de ella que se llama libertad.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Por si lo dudas

El nombre que te nombra

Fotografía